La soberanía de hardware no se negocia
Hemos vivido en una constante subyugación tecnológica. Norteamérica decide, a través del Cloud, a quién apagorle los interruptores y cobrarle el peaje por su computación prestada. Cuando fundé Orzatty, la premisa principal fue clara: el servidor tiene que pertenecerte enteramente, desde el kernel Linux hasta la última línea de assembly.
Con CENTINELA y nuestros protocolos P2P, le devolvemos a nuestros clientes la autonomía sobre su infraestructura. Sin "Vendor Lock-In". Sin condiciones draconianas.